sábado, 23 de marzo de 2013

“Leogol” Messi


42 goles en 28 partidos de liga, más 7 goles en Champions y otros 4 en Copa del Rey. Un total de 53 goles suma el astro argentino que va camino de superar todos los registros goleadores de la historia. Si el año pasado ya batió a “torpedo” Muller como el jugador que más goles ha marcado en un año natural. Lo consiguió en el año 2012 tras marcar 91 goles. Pero el hambre de Messi es ilimitado, y este año va camino de volver a superar su propio registro.
Messi celebra uno de sus goles; Fuente: Marca.com

Los goles del F.C.Barcelona tienen un nombre propio, y ese nombre es Leo Messi. El menudo futbolista argentino ha marcado casi la mitad de los goles de su equipo en la presente liga, concretamente 42 de los 88 goles que han marcado los culés. Él solito lleva más goles que 15 equipos de primera división, entre ellos el Valencia que lleva 41 goles.
Es prácticamente imposible que se le escape su 2º pichichi consecutivo, ya que aventaja a Cristiano Ronaldo en 15 goles. Pese a que la temporada goleadora del portugués está siendo muy buena, así como la de Falcao, (tercer clasificado del pichichi) no tienen opción, ya que la del argentino está siendo estratosférica. Ya batió el año pasado el record de goles en primera división en una temporada, con 50 goles, pero este año va camino de pulverizar ese registro sin apenas proponérselo.
Hay partidos en los que apenas aparece, otros en los que monopoliza el balón, pero todos sus encuentros tienen algo en común, su ineludible cita con el gol. Tampoco conviene decir que el Barça juega para él ya que también lleva un total de 15 asistencias en liga. Es quizá el futbolista de ataque que más participa del juego de su equipo en toda la liga, ya que  se ofrece y busca el esférico constantemente a sabiendas de que su equipo lo necesita. Siempre había destacado por esto, sus regates, sus pases y su facilidad para colarse por cualquier hueco no son una sorpresa, pero en los últimos años se ha destapado como un voraz goleador.
Tabla de goleadores 2012-13; 
Fuente: Marca.com

Leo Messi ha ampliado su registro, y a sus típicos goles de jugada individual ahora suma también remates de cabeza o lanzamientos de falta. Se ha convertido en uno de los mejores lanzadores del mundo, algo que su equipo agradece, pues ya les ha sacado las castañas del fuego en más de una ocasión. También ha mejorado su golpeo con la pierna derecha, para acabar de convertirse en uno de los mejores goleadores de la historia del futbol.
Hasta hace unos años, cualquiera que llegara a 30 goles en liga podía ser pichichi, pero desde hace un par de años, es necesario superar los 40 para poder optar a dicho galardón. Tanto el argentino como Cristiano Ronaldo son pulverizadores de registros goleadores y ponen un alto precio al pichichi. Un precio, que pocos jugadores pueden pagar, y habla de las desigualdades de esta liga española, en la que tanto Barça como Real Madrid destrozan a sus rivales con la misma piedad que Jack el destripador.
No es motivo para restarle mérito al argentino, ya que los tiene todos, pero si es cierto, que los rivales salen derrotados ante los grandes y ofrecen algunas facilidades. El tiempo nos hará mirar con perspectiva estos logros y seremos conscientes de la dificultad que entraña conseguir estos registros. De lo que no cabe duda es de que Messi es un futbolista irrepetible, y que aquellos que hemos sido contemporáneos suyos, solo podemos decir: ¡¡GRACIAS LEO!!
Disfrutar de este argentino no tiene precio, por tanto aquí tenéis todos sus goles de 2012, que le sirvieron para superar el récord de Muller.

                                                               Goles de Messi;  Fuente: Youtube

viernes, 8 de marzo de 2013

Campillo y Villalpardo empatan a uno con un claro protagonista, el árbitro.



Israel Fernández Añonuevo quiso el protagonismo y convirtió un buen derbi en la dictadura del trencilla.

El partido generó mucha expectación en la afición local por varios motivos: Sólo un punto separaba a ambos clubs y la distancia geográfica con Villalpardo es la más corta de la categoría. Tal era la ilusión depositada en el encuentro que, cerca de 50 aficionados disfrutaron de una comida popular organizada por la propia afición, según fuentes del club campillano. De esta forma llegarían al partido con una desmesurada alegría que plasmaron en su ánimo constante, que a veces rozó los límites de la buena educación.

El partido no contribuyó a apaciguar los ánimos de la grada, ya que el árbitro no dejó jugar a ninguno de los 2 equipos. Interrupciones constantes, tarjetas innecesarias, mal criterio a la hora de dar la ley de la ventaja y sobre todo, un afán de protagonismo que ni Cristiano Ronaldo en los días que se ve guapo.

Gracias al señor Israel Fernández sólo pudimos ver una ocasión clara para cada equipo en esta primera parte. La de los locales llegó cuando apenas se habían disputado 10 minutos de juego, tras un mal despeje de Fran, el balón cayó en los pies de Aldo, que estrelló el balón en el larguero cuando lo tenía todo de cara para hacer el 1-0.

La mejor de los visitantes fue al filo del descanso, Botella puso una falta lateral que peinó Sergio, obligando al meta local a hacer una gran estirada cuando ya se cantaba el gol.

Entre tanto una primera parte limpia que acabó con ¡5 amarillas! Porque el señor colegiado “no quería que se le fuese de las manos”. A estos “pequeños errores”, hay que sumarle un fuera de juego mal señalado que impidió a Omar plantarse sólo ante la portería. Tampoco pitó un penalti por mano involuntaria de Chufi, porque según el trencilla “eso no se pita porque es involuntaria”.

La segunda parte comenzó con los 2 equipos dispuestos a llevarse el partido sin mirar al colegiado. Pero no puedes pasar de alguien que puede jugar contigo. Asi, en el minuto 50 tras una falta dudosa, Villalpardo se queda con 10 por la expulsión de Botella. La primera amarilla fue muy rigurosa, pero la segunda fue un escándalo reconocido por los locales a la conclusión del partido.

Pese a todo, Villalpardo no se descompuso y no pasó apuros, salvo un remate al larguero a la salida de un córner, cuyo rechace cayó a Aldo que disparó muy alto desde dentro del área. Pero poco después volvería a aparecer “el protagonista”, para decir el famoso “donde dije digo, digo Diego” y pitar un penalti a favor de los locales. La jugada fue calcada a la que perdonó en el área local allá por el 30 de la primera parte. El balón tocó la mano de Quique y el árbitro corrió hacia el punto de penalti como si no hubiera un mañana. Arispe no se puso nervioso y mandó el balón al fondo de la red.

Pero no había acabado su particular cruzada el señor colegiado. 2 minutos después expulsaría injustamente (otra vez) a Jorge tras una falta en la que empuja ligeramente a su rival. Una falta por poner las manos en la espalda rival, algo por lo que jamás se ha visto amonestar a nadie. Villalpardo se quedaba con 9 y aún quedaban 13 minutos para el final, minutos que podían ser muy largos.  Pero el árbitro quería enmendar sus errores… ¿cómo? Pues con más protagonismo. En el 80 y en el 81 amonestó de manera consecutiva a Cristian, central campillano, dejando a los locales con 10 por dos faltas que no merecían cartulina.

Quizá pensó nuestro amigo Israel que no tendría peso en el partido esta decisión y que así los ánimos villalpardeños se relajarían. Pero nada más lejos de la realidad, ya que Villalpardo se lanzó a por el empate y lo consiguió. Tras una serie de recortes de Gomi en la frontal, fue derribado y el árbitro acertó, esta vez si, pitando la falta. Otra vez Pablo Blasco, quien si no, fue el encargado de lanzar un derechazo que libró la barrera por fuera y se coló por la escuadra derecha de la portería local. Era el minuto 86 y Campillo tenía 8 minutos para buscar la victoria, pero el marcador ya no se movería. Al final el marcador hizo justicia a lo visto en el Virgen de la Loma, pero el colegiado privó a la afición de un gran espectáculo.

Lo más injusto del futbol en 2ª autonómica es el pésimo carácter de los árbitros, ya que escuchan un bombo y se arrugan a favor de los de casa. Por ello sólo nos queda decir: Árbitros del mundo, no tengáis miedo, porque ese miedo repercute en vuestra labor, y esa labor repercute en la ilusión de muchos jugadores amateurs. Es muy triste que el único que cobra en este tipo de partidos sea también el único que no esté a la altura. 

Me gustaría disponer del gol en vídeo, pero como no es posible os dejo otra de las obras de arte del mediocentro villalpardeño, para que os deis cuenta de cómo se las gasta.
Gol de falta de Pablo Blasco ante Mahora; Fuente: Youtube